Maldito Hollywood
- 7 nov 2016
- 6 Min. de lectura

Cuántas lágrimas hacen falta para darse cuenta que no es el indicado? Le susurré uno de esos días, entre copas de vino blanco, a mi Amiga y Confidente... Las necesarias, me contestó: acaso llorar por él logrará que olvides su risa... El Duelo... El Embale… Los Años y segundos depositados en lo que no fue y debió ser..
Que nos empeliculamos solas, que estamos de atar, que ellos no entienden que nos pasa por la cabeza, que no sabemos estar solas… Qué va, lo que somos es unas románticas empedernidas que en cualquier caso perdido vemos una luz y un alma para rescatar.. y vaya que nos gustan los casos imposibles, los retos y las conquistas perdidas.
Pues, he aquí el dilema: Nosotras, pensamos todo antes del beso, Ellos, después del beso, ya están más seguros que pueden proseguir de largo... Nosotras, sabemos con seguridad lo que buscamos antes de la Cama; Ellos, después de conseguirnos llevar a la cama, Ya están seguros que nos pueden llevar 1, 2 y 3... Resultado: Lo que tú querías no importa. Nosotras caemos ante un Te Quiero, Ellos, se enamoran después del primer encuentro. Nosotras somos más de sentimiento, ellos de física, a nosotras nos gustan las pelis románticas a ellos los thriller de acción. La culpa: Hollywood y su combo. Desde Disney hasta Anne Fletcher (directora de La Propuesta y 27 Bodas) o donde me dejan a Tom Vaughan con Locura de Amor en Las Vegas y Will Gluck con Amigos con Beneficios.
En las películas, todo es perfecto Él la ve, ella lo observa, él sonríe, ella queda prendada de su risa, llueve, se mojan se divierten y fueraaaaaaa, sellan el amor con un beso y eso indica que esa historia será para siempre y por siempre. Historia donde no haya lluvia, no hay amor eterno. Será por eso que los míos no cuajan... Nunca me ha caído un palo de agua mientras paseo con el susodicho. Piensen a ver, si a Ustedes les ha caído algunas gotas de rocío que bendigan esa pasión interna -no cuenta la lluvia fuera de la ventana- esa solo es alcahueta de los arrunches en la cama que vienen con otros cuentos abordo. Si en tú historia no han caído gotas... mmmm.... no sé, no sé …. Como decía el gran Diomedes, No sé, Ernesta… Jajajaja… Amiga mía, estás a punto de caer al abismooooooo. La realidad: a nadie le gusta la lluvia a menos que sea pa’ estar metida bajo las cobijas, eso de empaparse le daña a uno el blower y de paso las ganas, el frío absurdo enoja y con el pelo parao no creo que uno se vea Bella para recibir un beso.
No sé dónde carajo, pero desde una radio en el ático, una vitrola en un cuarto viejo, un tocadiscos tirado en el piso, unos parlantes en un poste, un pasacintas en un coche (porque es más romántico que carro y automóvil) pero de algún lado sale una sipote canción que nos aturde el oído diciéndonos que este es el amor eterno, paso a seguir en la peli, Él la saca a bailar, se la dedica, la escuchan juntos, se vuelve la canción de los dos, le dé da el beso.... y sigue como en el párrafo anterior, para siempre y por siempre.
La realidad: con tanto reggueton y sandunguero, la espera de la canción romántica para el beso ya no se hace esperar, yo creo que a la medianoche ya van más de 3 besos, sin promesas ni te quieros. Pero, seguimos creyendo que si está la canción, así sea Shaky Shaky de Daddy Yankee y la compartimos juntos... la cosa se dio.
Y que me dicen, de la trama... pa' terminar cayendo redonditas, en la historia siempre, pero inmancable el hombre es exitoso, comienza desde abajo y logra hacer de su sueño un imperio, no importa si es chofer, se vuelve el dueño de la flota de limosinas; si es granjero era ávidos de los números y se vuelve magnate de los fertilizantes; si soñaba con cantar lo descubre él mismo que vio a Bieber; pero, lo más bello es que tiene megabillones y sigue siendo, gente, caballeroso, sonriente y amable.
La Realidad: cualquier pelagatos que tiene labia nos cuenta sus ganas de surgir y emprender de nuestra mano hacia la meta dorada y nosotras caemos listas pa' la Foto sin Saber que lo que desea es vivir de nuestro sueldo y que seamos nosotras las que le forjemos ese sueño.
Una de mis mejores amigas, que sigue soltera en el crucigrama del porqué el hombre no aparece, mientras nos encontrábamos en La cocina de mi casa y se escucha la canción de Alejandro Sanz, Desde Cuando.... ella mira hacia arriba y me dice: esa es la que le voy a dedicar al mío, mira que te busqué, veee que si te busqué... He soltado la risa y aún no dejo de reírme con su analogía, no es que algunas se queden como yo esperando, topárselo y dejárselo al destino, muchas amigas, conocidas, desconocidas o transeúntes por el mundo, se han dado la oportunidad de buscar y están abiertas a las posibilidades, pero más allá de lo que piensen Los hombres, ninguna mujer se empelicula sola o es que acaso pa’ bailar tango no se necesitan 2. Tienen la cachaza de echar el cuento, la historia, de invitarte a bailar, de llamarte y ponerte Buenos Días en el WhatsApp, llevarte a la cama arrancarte suspiros y decir que han disfrutado hasta más que tú, pero la empeliculada es una, si como nooooo…
La culpa es de las pelis... Maldito Hollywood; nos hizo creer que el hombre si es romántico, detallista y sincero, ese es el espécimen indicado. Embuste más grande y éste, mientras crecíamos y fuimos educadas para saber cómo debían los hombres conquistar a una mujer, el cine avanzó y se le olvidó meterle a las películas de plomo, karate y deporte, el romance, entonces, los muy pendejos aún creen que el romance está en abrazarnos en la cama mientras los acompañamos a ver su partido de fútbol o programa favorito, pero que cuidado y nos embalamos porque sólo estamos viendo televisión deportiva, la abrazada, el arrunche y las caricias, son solo por el frio que hace.
Y a nosotras, la cabeza no nos deja de dar vueltas y seguimos sin entender porque cruzar los pies bajo las sábanas, los abrazos por las mañanas, los apodos cariñosos y los besos largos y profundos; no pueden significar lo mismo para los dos. Leemos, miramos Tv y escuchamos una canción y la convertimos en amor, Sin embargo, Sólo es nuestro amor, el que vimos en pelis, el que junto a nuestras hormonas testarudas responden a la palabra, al verso aprendido, a la canción dedicada y al beso bajo la lluvia.
Pero, se nos olvidó, mientras soñábamos con el protagonista, que existe otro lado de la historia o libreto... Hay que mirar bien y Hollywood también enseña con hechos, la CANCIÓN debe ir acompañada del CD, de la invitación al concierto, de la serenata o al menos la letra escrita a lápiz o por WhatsApp; el BESO debe darse a escondidas, en público, en el motel, en la casa y mandarlo por Instagram; las PALABRAS deben ir de la mano de mensajes, de dedicatorias, en tarjetas de flores, en trinos y por supuesto selladas con anillos; y es así amigas, que desde antes que llegue el hombre ya nosotras tenemos contratado el director y el guion para la película, pero recuerda que en la historia siempre hay un protagonista bueno que habla con hechos, una princesa que no se deja encantar con solo embustes y el malo que tiene el guion aprendido y lo compró desde hace mucho y quiere hacernos creer que nuestro protagonista es él.
Pero, realmente, el protagonista de tu historia, te debe querer como en Hollywood, como eres, como naciste, con tu origen, tus desatinos y tus fortalezas y debe demostrártelo en privado, en público y en redes (un mal de este siglo). De acuerdo a una lectura en el libro de la sabia María José Martínez, Hay que verlo como es y no como queremos que sea.

Moraleja:
Muchos sapos y judas andan besando por ahí, pero el beso de la química y del hasta siempre solo lo demuestra el Príncipe de Hechos..
Canción:
Desde Cuando, Alejandro Sanz
Lectura:
El Príncipe se destiñe con la primera lavada. María José Martínez / Aguilar.
Trago:
Esto es Vino ventea'o. Compra por botellas la cosa es pa' largo.
Plan:
Películas, arrunche con amigas... Todas esas que nos hacen soñar con que el AMOR EXISTE.
Consejo:
Tropezar no es malo, encariñarse con la piedra Sí... A todas nos pasa, sino, de dónde saldrían las leyendas urbanas.
Mantra:
El que busca encuentra, El príncipe llega o te lo inventas.
Vallenato:
Te Empeliculaste / Peter Manjarres




Comentarios